El semáforo de riesgo sanitario del coronavirus en todo el país: Misiones continúa en verde

El área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) quedó nuevamente bajo la lupa tras los anuncios del presidente, que dispuso restricciones para esa región esta vez con consenso con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Larreta. Hasta hace unas semanas únicamente Misiones figuraba en verde, es decir, con riesgo epidemiológico bajo, ahora se le suman departamentos puntuales de Corrientes, Jujuy y Salta.

 

Luego de las medidas restrictivas para el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) anunciadas ayer por el presidente Alberto Fernández la lupa se posó en el resto del país y la situación en los distintos territorios. Con el mismo objetivo de atenuar los contagios, internaciones, ocupación de camas de terapia intensiva y muertes por Covid-19, en algunos distritos ya se habían efectuado restricciones a la circulación, mediante la suspensión de distinto tipo de actividades.

 

El Ministerio de Salud de la Nación utiliza dos variables para determinar los riesgos que presenta un determinado punto geográfico: la variación de casos entre las últimas dos quincenas y la tasa de infectados de los últimos 15 días por cada 100 mil habitantes.

 

 

¿Qué significa este status de Misiones en medio de la segunda ola de contagios?

 

En el marco de un rebrote importante, con una tendencia de contagios exponencial y nuevas variantes del virus circulando, la situación misionera es atípica y de privilegio. La foto actual hace que se puedan sacar algunas conclusiones provisorias.

 

La ventaja que ofrece este panorama es que permite continuar con las actividades esenciales que hacen a la vida: trabajar, estudiar, recrearse, tener pequeñas interacciones sociales. Siempre con los recaudos  necesarios como la distancia social, higienización de manos, uso constante de barbijo, ventilación cruzada de ambientes, priorizar encuentros al aire libre y descartar los que se puedan realizar de manera virtual.

 

También debe reconocerse el éxito del trabajo mancomunado entre el gobierno provincial, con su estrategia binaria (salud y economía), y la ciudadanía misionera, que se ha visto exigida ante una situación inédita que se ha extendido en el tiempo y ha respondido de una manera destacable. Tanto el carácter de la población, como la decisión firme en cuanto a la toma de medidas por parte de las autoridades son la clave de este cuidado conjunto.

 

Esta situación de riesgo epidemiológico bajo, única en el país, debe utilizarse en pos de seguir reforzando la economía, particularmente de los sectores que se han visto más golpeados por la pandemia, y avanzar con el proceso de vacunación. Los grupos de riesgo han sido ampliamente vacunados, por ejemplo, el plantel docente superó el 60% de inoculaciones, afirmó el ministro de Educación Miguel Sedoff.

 

Mantener los indicadores epidemiológicos bajos es clave para armonizar todas las necesidades de la sociedad mientras se vacuna, porque, como explica Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y asesora de Nación y CABA en el manejo de la pandemia: “una pandemia se termina vacunando”.

 

 

Acelerar la vacunación, la clave para bajar el riesgo sanitario 

 

“Hay un rebrote muy importante. La tendencia es exponencial. Una de las razones son las nuevas variantes [del virus] que están circulando. Se sabe que tienen mayor transmisibilidad, como se vio en Chile, Uruguay y Brasil”, explica Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y asesora de Nación y Ciudad en el manejo de la pandemia.

 

“Al haber más testeos se identifican más casos, pero no es igual en todas las jurisdicciones. Las que tienen un índice de positividad más alto están mostrando un aumento de casos”, agrega. En este sentido, resalta la importancia de aplicar acciones en unidades geográficas focalizadas, “por departamento o municipio”, porque los índices altos son traccionados principalmente por los centros urbanos.

 

La experta plantea que el cumplimiento de los protocolos y los controles son dos factores clave para morigerar la curva de contagios en este momento crítico, pero advierte que no alcanzan para lograr una solución: “Una pandemia no se termina con estos puntos, se termina vacunando. Necesitamos una gran provisión de vacunas y a medida que vayamos vacunando lograremos tener más impacto”.

 

Sin ser los únicos distritos a los que hay que prestar atención, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires presentan un aumento de casos preocupante, con una variación entre las últimas dos quincenas de 105,2% y 120,8%, respectivamente. También es elevada la tasa de infección, con 989 casos por cada 100 mil habitantes en CABA y 690 en provincia, números entre cuatro y seis veces por encima del límite recomendado.

 

 

 

 

Para Leda Guzzi, infectóloga de la Clínica Olivos, de la Maternidad Santa Rosa de Vicente López y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), el país atraviesa “un momento muy delicado, sobre todo por el temor a la saturación del sistema sanitario”. Según la especialista, el aumento significativo de contagios, sobre todo en el AMBA y en conglomerados urbanos como San Luis (408,7%) y Mendoza (213,8%), obedece a cuatro razones.

 

La primera es la intensa movilidad de los últimos meses, “que contribuyó a una mayor circulación viral”. Además, señala Guzzi, hay una “pérdida de la percepción del riesgo”.

 

El tercer motivo que expone es más complejo. “Durante este tiempo, salieron a la calle personas que, como habían estado confinadas durante la primera ola, no tenían ningún tipo de inmunidad”, describe.

 

Un último factor, completa la infectóloga, es la mayor transmisibilidad de las nuevas variantes virales: “Por ahora solo representan el 10% de los contagios, pero son un elemento de preocupación y pueden seguir empeorando. Por la experiencia de países que ya pasaron esta etapa, sabemos que cuando ingresa, la cepa británica -y es probable que pase lo mismo con la de Manaos- puede volverse dominante porque tiene un índice de reproducción mucho más alto que el virus original”.

 

Cómo se calcula el riesgo sanitario

 

Para determinar la situación epidemiológica de cada provincia, el Ministerio de Salud estableció valores máximos para dos indicadores: la variación de casos entre las últimas dos quincenas que no debería superar el 20% y la tasa de infectados de los últimos 14 días que no debería ser mayor a 150 casos cada 100.000 habitantes.

 

Riesgo alto: ambos indicadores se ubican por encima del máximo
Riesgo medio: uno de los dos indicadores se ubica por encima del máximo
Riesgo bajo: ambos indicadores se ubican por debajo del máximo

 

 

 

 

close