Después de rechazarla, Bolsonaro ahora promueve la vacunación contra el coronavirus

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, cambió por un instante su habitual retórica y pidió «unión» frente a la pandemia al presentar un plan de vacunación contra el coronavirus. Dicho plan incluye a la vacuna Coronavac desarrollada por el laboratorio chino Sinovac y rechazada desde el comienzo por el mandatario brasileño. El ministro de Salud Eduardo Pazuello dijo que la vacunación podría empezar a mediados de febrero del año próximo.

 

Bolsonaro aseguró que la vacunación le permitirá a Brasil «volver a la normalidad». Apenas 24 horas antes, el presidente había comparado al coronavirus con la lluvia y aprovechó la ocasión para reiterar que no se dará la vacuna. «Como ciudadano es una cosa y como presidente es otra, pero como nunca me he escondido, lo digo, no voy a tomar la vacuna. Si alguien cree que mi vida esta en peligro es mi problema y punto final», advirtió.

 

Lanzamiento del plan nacional de inmunización

En un acto con decenas de personas sin mascarilla en el Palacio del Planalto, Bolsonaro dijo que la vacuna no será obligatoria pero sí gratuita para la población. Luego de decir en abril que era una «gripecita» la pandemia que ya mató a más de 182 mil brasileños, este miércoles aclaró: «Si alguno de nosotros exageró en sus posiciones fue en el afán de buscar soluciones».

 

En la ceremonia de lanzamiento del plan nacional de inmunización, Bolsonaro, quien tradicionalmente minimizó la gravedad del virus y criticó las medidas de aislamiento social adoptadas por los gobernadores debido a su impacto económico, reconoció que la pandemia «afecta» a los brasileños «desde el inicio». «Después de la tempestad, la bonanza. Son 27 gobernadores con un único propósito, el bien común, que es la vuelta a la normalidad», aseguró el mandatario de ultraderecha.

 

Bolsonaro buscó de esa forma ensayar un intento de unidad en torno a la vacuna china, el foco de la polémica en Brasil. El gobernador paulista Joao Doria, tal vez el más enfrentado al presidente, planifica iniciar unilateralmente la vacunación el 25 de enero. «Todos los brasileños deben ser tratados por igual», planteó Bolsonaro entre aplausos. El mandatario aclaró que las vacunas deben ser aprobadas como seguras y efectivas por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) antes de que puedan aplicarse.

 

Comparó al coronavirus con la lluvia

El martes Bolsonaro había advertido en San Pablo, luego de un evento que reunió a unas cinco mil personas en el mercado de abasto, que no iba a aplicarse la vacuna contra la covid-19. Más tarde en una entrevista televisiva, el presidente de Brasil levantó dudas sobre la seguridad de los inmunizantes: «En el prospecto del medicamento está escrito que la empresa no se responsabiliza de cualquier efecto colateral. Eso enciende una luz amarilla. Empecemos por preguntarle a la gente: ‘¿Usted va a darse esa vacuna?’».

Si bien el presidente brasileño aseguró no estar en contra de la vacuna, insistió en la necesidad de un «tratamiento preventivo», en el cual incluye a la hidroxicloroquina, que todavía no reúne pruebas médicas de eficacia.

 

Bolsonaro comparó al coronavirus con la lluvia porque «le va a caer a todo el mundo». «Y otra cosa, quien tome la vacuna en dos, tres, cuatro años, va a tener que tomarla otra vez, en caso contrario volverá a estar contagiado», agregó sin ninguna prueba que sustente sus dichos. «Hay que respetar a quien no quiera dársela», insistió Bolsonaro durante una conversación telefónica con la cadena de televisión Band TV.

 

Aunque el Tribunal Supremo de Brasil ya sugirió que el Estado debería obligar a tomar la vacuna contra el coronavirus, una cuestión que volverá a ser debatida esta semana, Bolsonaro se ha mostrado en más de una ocasión contrario a decretar su obligatoriedad, ya que «no es una cuestión de justicia, un juez no puede decidir si debes ponerte o no una vacuna».

 

Brasil sigue registrando cifras muy altas de nuevos contagios y fallecidos. En total, el país cuenta con 6.970.034 casos acumulados y 182.799 muertos, lo que lo mantiene como uno de los países más afectados por la pandemia a nivel mundial.

 

Fuente: Página 12