Científica argentina creó un material antiviral y desinfectante que inactiva al coronavirus

La científica argentina del Conicet, Vera Álvarez fue galardonada este viernes con el Premio Nacional L’Oréal-UNESCO «Por las Mujeres en la Ciencia” de 2020 por el desarrollo de un material antiviral y desinfectante que inactiva al coronavirus, de esta manera, evita que el virus se replique en las zonas que toca.

 

El proyecto, que dirige junto a la investigadora de Conicet, Verónica Lasalle, tiene como objetivo ser utilizado en la producción de telas para indumentaria, ropa de protección sanitaria: mascarillas, guantes, ambos y otros insumos hospitalarios como sábanas, según difundieron desde un comunicado en la página oficial del Conicet de Mar del Plata.

 

Álvarez nació en Quilmes, es profesora adjunta con dedicación exclusiva de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) e investigadora principal de CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMDP).

 

Además, desempeña cargos de gestión: es subsecretaria de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNMdP y es la vicedirectora del INTEMA, dirige el Grupo de Materiales Compuestos Termoplásticos (CoMP) y desde 2012 forma parte del Consejo de Administración de la Fundación Argentina de Nanotecnología.

 

El proyecto del espray que repele al virus

 

Aunque en principio el proyecto apuntaba al desarrollo de geles, films y recubrimientos poliméricos para la elaboración de insumos de protección para el sector sanitario, la investigadora decidió incorporar el desarrollo de un espray que podría aplicarse también a otras superficies, como madera, vidrio, metal y plástico, y formar un film protector que tenga cierta perdurabilidad.

 

La investigación comenzó cuando a comienzos de este año, Álvarez y Lassalle leyeron artículos que hacían referencia a la capacidad del quitosano de inactivar distintos coronavirus, por lo que pensaron que podían aprovechar su vasta experiencia en el desarrollo de materiales en base a ese biopolímero, para hacer su aporte al combate contra la pandemia.

 

Así, la científica explicó que para poner en marcha este producto se utilizaron las formulaciones antivirales en base a quitosano que pudieran impregnarse a las telas sin tener que alterar el proceso de producción industrial.

 

“Un uso posible para este espray sería aplicarlo sobre los pupitres escolares al terminar la actividad en el aula, de modo de dar tiempo a que se forme el film protector para la jornada del día siguiente”, señaló Álvarez.

 

Por otro lado, su producto puede ser utilizado en superficies de acceso masivo, como pisos y paredes de hospitales, edificios públicos como bancos o escuelas y desinfección de medios de transporte.

 

De esta forma, el objetivo es producir materiales híbridos que permitan proteger diferentes tipos de superficies del SARS-CoV-2 y otros patógenos para que estos se inactiven, es decir, pierdan posibilidad de replicarse y de contagiar, al entrar en contacto con ellas.

 

A diferencia de desinfectantes como la lavandina, que al usarse como productos de limpieza permiten eliminar el SARS-CoV-2, estos materiales lo que hacen es cubrir o impregnarse en superficies y mantenerlas protegidas, detalló la científica del Conicet.

 

“Con Verónica Lassalle hace una década que venimos trabajando en diversos desarrollos que impliquen el aprovechamiento de este polímero biodegradable y biocompatible que se obtiene a partir de desechos de la industria pesquera, como los exoesqueletos de crustáceos, que normalmente se apilan en las costas y generan desordenes ecosistémicos y un impacto ambiental negativo», sostuvo Álvarez, quien se especializa en el desarrollo de materiales compuestos de matriz polimérica.

 

El estudio del material que repele al coronavirus

 

Los ensayos para poner a prueba la capacidad de los materiales desarrollados para inactivar coronavirus (específicamente coronavirus bovino) fueron realizados en el Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN). De todas formas, también se hizo un acuerdo con el laboratorio Malbrán para testearlos en SARS-CoV-2, algo que, según aclara la investigadora, no es un requisito para tener las autorizaciones de comercialización de la ANMAT.

 

 

Vera Álvarez junto a su compañera Verónica Lassalle

 

“De hecho, todos los productos que hoy están en el mercado, tanto en Argentina como en el resto del mundo fueron probados con coronavirus bovino o canino. Pero nosotras quisimos testear el producto también con el virus humano y la gente del Malbrán respondió positivamente a nuestra propuesta. De todas maneras, los materiales que desarrollamos han probado su capacidad de inactivar al virus del herpes, tanto bovino como humano, que es mucho más robusto que los coronavirus. Si impide que el herpes pueda replicarse y contagiar, es esperable que tenga el mismo efecto en cualquier coronavirus”, opinó la investigadora.

 

La resistencia de las propiedades antivirales en las telas ha sido probada en hasta diez lavados. “Ese es el objetivo y por ahora lo estamos cumpliendo, pero el material es versátil y en función de cómo uno lo diseñe podríamos cambiar ese requisito y ampliarlo en función de la demanda”, explicó.

 

Fuente: Crónica

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