Coronavirus: más de 6 mil expertos en salud de todo el mundo se unieron a la «Declaración de Great Barrington» por una protección focalizada frente al COVID-19

Desde Estados Unidos, un grupo de prestigiosos epidemiólogos de enfermedades infecciosas y científicos de salud pública afirman que mantener las políticas de bloqueo hasta que haya una vacuna disponible causaría «daños irreparables, con los desproporcionados perjudicados». Consideran que el enfoque actual de confinamiento está teniendo un impacto devastador en la salud física y mental, así como en la sociedad. Piden que la protección sea enfocada y centrada en los vulnerables, mientras que las personas sanas o menos vulnerables puedan continuar con sus vidas. El movimiento global #GreatBarringtonDeclaration fue impulsado por Martin Kulldorff (Universidad de Harvard),  Sunetra Gupta (Universidad de Oxford), y  Jay Bhattacharya ( Stanford University Medical School).

 

Epidemiólogos de enfermedades infecciosas y los científicos de salud pública norteamericanos encabezan una petición de “protección enfocada” de COVID-19. Impulsan la Declaración De Great Barrington, un movimiento global anti-bloqueo. “Como epidemiólogos de enfermedades infecciosas y científicos de salud pública, nos preocupan los impactos en la salud física y mental de las políticas que predominan con respecto al COVID-19 y recomendamos un abordaje que llamamos Protección Enfocada.  La manera más humana de abordarlo, midiendo los riesgos y los beneficios de alcanzar la inmunidad de rebaño, es la de permitirle a aquellos que están bajo un mínimo riesgo de morir, vivir sus vidas con normalidad para alcanzar la inmunidad al virus a través de la infección natural, mientras se protege mejor a aquellos que se encuentran en mayor riesgo”.

 

Bajo esta convicción, miles de científicos y expertos en salud se han unido en las últimas semanas a un movimiento global que advierte sobre «graves preocupaciones» sobre las políticas de bloqueo de COVID-19.

Casi 6.000 expertos, incluidos docenas del Reino Unido, dicen que el enfoque actual de confinamiento está teniendo un impacto devastador en la salud física y mental, así como en la sociedad. Piden que la protección se centre en los vulnerables, mientras que las personas sanas continúan con sus vidas.

 

La declaración ha provocado advertencias por parte de otros miembros de la comunidad científica. Los críticos al movimiento de los epidemiólogos y expertos en salud han señalado:

 

·      Un enfoque más específico podría dificultar la protección total de las personas vulnerables.

 

·      el riesgo de complicaciones a largo plazo por el coronavirus significa que muchos otros también están en riesgo

 

Pero el movimiento, conocido como la Declaración de Great Barrington, refleja algunas de las advertencias en una carta firmada por un grupo de médicos de cabecera en el Reino Unido.

 

Sesenta y seis médicos de cabecera, incluidos los médicos Phil Hammond y Rosemary Leonard, y varios médicos que han ocupado puestos de responsabilidad en la Asociación Médica Británica, han escrito a la secretaria de salud diciendo que no hay suficiente énfasis en los «daños no causados ​​por COVID» en la toma de decisiones.

 

Afirman que mantener las políticas de bloqueo hasta que haya una vacuna disponible causaría «daños irreparables, con los desproporcionados perjudicados».

Los daños a la salud citados incluyen:

·      menores tasas de vacunación infantil

·      empeoramiento de la atención para pacientes con enfermedades cardíacas y cáncer

·      Y señalan que el riesgo de coronavirus es 1.000 veces mayor para los ancianos y los enfermos, y los niños corren más riesgo de contraer la gripe que el COVID-19.

 

Qué dice la Declaración de Great Barrington

Como epidemiólogos de enfermedades infecciosas y científicos de salud pública, nos preocupan los impactos en la salud física y mental de las políticas que predominan con respecto al COVID-19 y recomendamos un abordaje que llamamos Protección Enfocada.

 

Viniendo tanto de la izquierda como la derecha, y de alrededor del mundo, hemos dedicado nuestra profesión a proteger a los demás. Las políticas de lockdown (bloqueo) actuales están produciendo efectos devastadores en la salud pública a corto y largo plazo.

 

Los resultados (para mencionar algunos) incluyen tasas de vacunación más bajas, empeoramiento de los resultados de enfermedades cardiovasculares, menos detecciones de cáncer y el deterioro de la salud mental—conduciendo a un mayor exceso de mortalidad en los próximos años, siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad sobre quienes recae el peso más grande de estas medidas. Mantener a los niños fuera de las escuelas es una grave injusticia.

 

Mantener estas medidas en pie hasta que haya una vacuna disponible, causará un daño irreparable en los menos privilegiados, terminando afectados de manera desproporcionada.

 

Afortunadamente, nuestro conocimiento sobre el virus está creciendo.

 

Sabemos que la vulnerabilidad a la muerte por COVID-19 es más de mil veces mayor en los ancianos y débiles que en los jóvenes. En efecto, para los niños, el COVID-19 es menos perjudicial que muchos otros peligros, incluyendo la influenza.

 

A medida que se desarrolla inmunidad, el riesgo de infectarse que todos tienen—incluyendo los vulnerables—desciende. Sabemos que todas las poblaciones eventualmente alcanzarán la inmunidad de rebaño –es decir, el punto en el que la tasa de infecciones nuevas se mantiene estable— y que esto puede beneficiarse de (pero no depende de) una vacuna.

 

La manera más humana de abordarlo, midiendo los riesgos y los beneficios de alcanzar la inmunidad de rebaño, es la de permitirle a aquellos que están bajo un mínimo riesgo de morir, vivir sus vidas con normalidad para alcanzar la inmunidad al virus a través de la infección natural, mientras se protege mejor a aquellos que se encuentran en mayor riesgo. Esto lo llamamos Protección Enfocada.

 

Adaptar las medidas para proteger a los vulnerables debería ser el objetivo central de las acciones de salud pública dirigidas al COVID-19. Como ejemplo, los ancianatos deben emplear personal con inmunidad adquirida y realizar test PCR al personal y los visitantes con frecuencia. La rotación del personal debe limitarse. Personas jubiladas que viven en casa deben tener mercado y otros elementos esenciales enviados a sus casas. En cuanto sea posible, deben reunirse con sus familiares en lugar de adentro. Una lista exhaustiva y detallada de las medidas, incluyendo un abordaje particular para hogares multigeneracionales, puede ser implementada, además de encontrarse enmarcada en el ámbito y las capacidades de los profesionales en salud pública.

 

Aquellos que no son vulnerables, inmediatamente deben reanudar la vida con normalidad. Medidas sencillas de higiene, como lavarse las manos y quedarse en casa cuando estén enfermos, deben llevarse a cabo por todos y cada uno para reducir el umbral de inmunidad de rebaño. Las escuelas y universidades deben abrir para una enseñanza en persona. Las actividades extracurriculares, como lo son los deportes, deben reanudarse. Los adultos jóvenes de bajo riesgo deben trabajar con normalidad, en lugar de hacerlo desde casa. Los restaurantes y otros negocios deben abrir. Las artes, la música deportes y otras actividades culturales deben reanudarse. La gente que se encuentra en mayor riesgo puede participar, si así lo desean, mientras la sociedad en conjunto disfruta de la protección otorgada a los vulnerables por aquellos que han desarrollado inmunidad de rebaño.

 

El día 4 de octubre del año 2020, esta declaración fue escrita y firmada en Great Barrington, Estados Unidos.

 

 

Fuente: Toronto Sun, BBC, Express, Daily News

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