Conocé las historias de Adrián y Ezequiel: dos voces que cuentan cómo superaron sus adicciones a las drogas

Ambos jóvenes lograron recuperarse y cuentan hoy sus historias para alertar sobre los flagelos que producen las adicciones.


Adrián y Ezequiel lucen sonrientes en cada foto, hoy son felices. Pero para estar sentados en ese estudio de radio tuvieron que pasar por un mundo oscuro y autodestructivo marcado por el dolor y la tristeza: el de las adicciones.

 

Adrián de 26 años y Ezequiel de 20 tuvieron problemas con las drogas en el pasado. Sus historias son similares, ambos jóvenes nacido en hogares problemáticos, rodeados de violencia y vicios y con necesidades económicas.

 

“Todo comenzó con el cigarrillo.  Fue como una broma en el colegio cuando tenía 14 años”, recordó Adrián.

  • Adrián

 

“Yo también empecé con el cigarrillo, mi papá fumaba y dejaba el dejaba el paquete por ahí. Yo quería saber lo que era», respaldó Ezequiel.

  • Ezequiel

 

En una entrevista con FM Estilo de Posadas, los dos recordaron sus infancias como una de las etapas de mayor sufrimiento en sus vidas y como el puntapié inicial hacia el tobogán que desembocó en las drogas.

 

“Mi infancia fue dura. A los 8 años me escapé de mi casa y me fui a vivir con mis abuelos, quienes me criaron. Desde niño tuve que trabajar con mi abuelo en albañilería y la escuela pasó a un segundo plano”, narró Adrián.

 

«Mi niñez fue una etapa difícil, había mucha violencia familiar, la policía cada semana venía a mi casa. Tener miedo a tu padre es horrible. Con mi hermana, cuando lo escuchábamos llegar, nos escondíamos debajo de la cama, nos tapábamos los oídos, solo queríamos que todo pase», revivió el joven de 20.

 

 

Como sucede con todas las adicciones, las drogas se convirtieron en una puerta que les permitía momentáneamente alejarse de los problemas de la realidad.

 

“En un principio dije ‘Sólo por una semana ‘, después se volvió una adicción que me atrapó por diez años. Me decía a mí mismo: ‘No’, pero volvía a caer. Me juntaba con mis amigos a tomar un tere, pero después ya no era sólo un tere. Llegué al punto de vender mis cosas para poder consumir. No tenía para comer, pero sí para las drogas. Ya no me importaba mi futuro. Así fui por la marihuana, las pastillas», contó Adrián.

 

«De niño era tartamudo y a causa de eso sufrí bullyng. En el colegio me costó adaptarme, no podía congeniar con nadie, se burlaban de mí. Así fui creciendo. Decidí pasar días enteros sin hablar, me callaba y sólo miraba para abajo. En la secundaria uno quiere encajar como sea, está el grupo de los que tienen y te invitan (drogas), yo elegí juntarme con ellos, así empecé con la marihuana», rememoró Ezequiel.

 

Los entrevistados narraron que pudieron salir de las drogas “de la mano de Dios”.

 

«Perdí muchas oportunidades a causa de las drogas, pero conocí a Dios, él cambió mi vida por completo, eso fue lo mejor que me pasó. Tuve que cambiar de ambiente y dejar de frecuentar personas a cambio, él me regaló nuevos amigos«, aseguró Adrián.

 

“Tuve un encuentro con Dios, él me sacó de allí. Además de limpiarme y transformarme, puso personas a mi alrededor que son de gran apoyo espiritual, amigos que me alientan a seguir adelante», finalizó Ezequiel.

 

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